El Arándano es un fruto bajo en grasa, colesterol, bueno para tonificar la piel, y es un gran aporte en la dieta diaria, pues contiene fibra, vitamina C, K, E, tiamina, riboflavina, que además de evitar la creación de tumores cancerígenos, previene enfermedades cardiacas, diabetes, problemas digestivos e infecciones en las vías urinarias.

Oxycoccus

Arándano

El tomate es un alimento con escasa cantidad de calorías. De hecho, 100 gramos de tomate aportan solamente 18 kcal. La mayor parte de su peso es agua y el segundo constituyente en importancia son los hidratos de carbono. Contiene azúcares simples que le confieren un ligero sabor dulce y algunos ácidos orgánicos que le otorgan el sabor ácido característico. El tomate es una fuente importante de ciertos minerales (como el potasio y el magnesio). De su contenido en vitaminas destacan la B1, B2, B5 y la C.

Solanum lycopersicum

Tomate

El ajo cumple varias funciones en el organismo: regula la presión arterial, es antirombótico (evita la formación de coágulos sanguíneos), disminuye los lípidos en sangre, disminuye el colesterol, es antiséptico intestinal y aumenta las defensas del organismo. Por ende su consumo es recomendado para personas que sufren hipertensión, que tienen problemas digestivos, antibióticos y diuréticos.

Allium sativum

Ajó

Los rábanos son ideales en dietas hipocalóricas ya que tienen unas 20 Kcal por cada 100 gramos, tienen mucha cantidad de agua y sales minerales, principalmente azufre, hierro y yodo. 

Y además es especialmente rico en vitamina C. Por lo que favorece la asimilación de hierro, y tienes grandes propiedades antioxidantes.

Rábano

Raphanus sativus

La lechuga tiene muy poco valor nutritivo, con un alto contenido de agua (90-95%). 

Es rica en antioxidantes, como la vitaminas A, C, E, B1, B2, B3, B9 y K; minerales: fósforo, hierro, calcio, potasio y aminoácidos.

Las hojas exteriores más verdes son las que tienen mayor contenido en vitamina C y hierro.

Lactuca sativa